Desde muy niño, Omar Ríveros encontró en el fútbol una pasión que marcaría su vida. Inició su proceso deportivo a los cinco años y se formó en las divisiones inferiores de Independiente Santa Fe, donde fue dirigido por entrenadores como Roberto Perfumo, Bernardo Chía y Jorge Luis Pinto, quienes impulsaron su carrera. Sin embargo, su camino en el fútbol no fue lineal. Tras algunos cambios dentro del club, continuó su proceso en torneos distritales en Bogotá junto a reconocidos jugadores. Posteriormente, tuvo una experiencia en Estados Unidos, donde finalmente decidió retirarse del fútbol profesional.

Tras su retiro, Ríveros orientó su vida hacia el trabajo social, comunitario y político. Se ha desempeñado como candidato a edil y fue presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio América Central durante dos periodos, consolidando un liderazgo cercano a la comunidad. En 2011, junto a su madre y su hermana, fundó la organización La Otra Colombia, una entidad sin ánimo de lucro enfocada en apoyar a poblaciones vulnerables. “La Otra Colombia busca romper las barreras sociales e ideológicas, formando niños y niñas con valores y educación ciudadana para transformar el país”, explica Ríveros.

La fundación llegó a beneficiar a más de 1.200 menores antes de la pandemia, y actualmente continúa su labor con alrededor de 400 niños en distintas regiones del país. La iniciativa nació a partir de experiencias personales, especialmente por la condición de discapacidad de su hermana menor y las dificultades que enfrentó su familia.

Estas vivencias, sumadas a los valores inculcados por sus padres -su padre agricultor comerciante de sumapaz y su madre educadora-, consolidaron en él una vocación de servicio. En el ámbito comunitario, Ríveros ha enfrentado situaciones complejas. Durante su liderazgo en la JAC, denunció irregularidades en el uso del suelo y la proliferación de establecimientos nocturnos sin permisos, acciones que derivaron en amenazas en su contra y en la interposición de acciones legales.

Posteriormente, en su paso por la Unidad Nacional de Protección (UNP), denunció presuntos casos de corrupción relacionados con contratación y manejo de recursos. Según ha señalado, estas denuncias le generaron amenazas entre 2018 y 2023, así como presuntas situaciones de persecución laboral dentro de la entidad.

En el plano político, Ríveros no descarta aspirar a cargos de elección popular, como el Concejo, una alcaldía en Cundinamarca o incluso el Congreso. Sin embargo, afirma que su eventual candidatura estará basada en el voto de opinión. “Si doy ese paso, quiero que sea con voto de opinión, que la gente revise mi hoja de vida y mi trabajo social, no por intereses económicos o clientelismo”.

FUENTE: El Apuleño. REGIÓN CAPITAL